Anoche hablé con la luna. De Alfredo Gómez Cerdá. Editorial Luis Vives.


DE QUÉ VA:

Luz es una joven inteligente, alocada, sensible, a la que le encanta dar paseos por el Gran Parque, porque le transmite una paz que nada más logra hacer. Su familia está compuesta por su madre, Elena, una profesora y ama de casa que se ve sumergida en un matrimonio a la deriva; Federico es su padre, una persona solitaria, amargada, que no está contento con su trabajo de jardinero. Y por último está Quique, su hermano mayor, que es ajeno a todo lo que sucede.
En uno de sus largos paseos por el Gran Parque, conoce a Rafa, que maneja marionetas cerca del lago. Se hacen grandes amigos y él le hace ver que llevar una vida lejos de lo material, lejos de las preocupaciones, es lo que de verdad importa y que los problemas siempre tienen una solución.
Luz recibe unas cartas de una amiga llamada Soledad. En ellas cuenta la terrible situación en la que se encuentra: su padre abusa sexualmente de ella y no sabe qué hacer. Le busca una justificación, aunque no la tiene. Luz intenta ayudarla contestando a todas sus cartas e intentando convencerla de que denunciar es lo mejor.


Valoración:

Es un libro que me ha transmitido muchas cosas. La situación que tiene la protagonista no es un plato de buen gusto, pero es la realidad de muchas adolescentes de hoy. Este libro nos enseña que en estas situaciones lo mejor es no quedarse quieta sin hacer nada, porque eso te destruye poco a poco, sino denunciar, actuar a tiempo, contárselo a alguien, cualquier cosa excepto no decir nada. Me ha gustado mucho sobre todo por la sencillez, porque es muy entretenido, se lee rápido, y el asunto del libro es muy interesante.

CRISTINA R. 4º DE ESO.