DE QUÉ VA:

Por un bistec nos cuenta la historia de un boxeador y lo que supuso para él no comerse un bistec.
Tom fue un boxeador que llegó a lo más alto; pero con los años su juventud se ha ido y su cuerpo está cansado. Ahora el poco dinero que gana, lo hace combatiendo en clubs.
Un día se despierta con ganas de un bistec, ya que necesita fuerzas para esta noche. Su mujer intenta conseguir un bistec; pero el carnicero ya no le fía más bistecs. Lizzie consigue algo de pan y harina para hacerle unas gachas, esto es lo único que come Tom antes de ir al combate.
Cuando llega la hora, Tom se despide de su mujer e hijos y se va al club. Esta noche se juega todo, ya que si gana podrá pagar todas sus deudas.
Cuando llega al club le comunican que esta noche peleará contra Sandel, un joven boxeador que promete.
Empieza la pelea, la estrategia de Tom es reservar todas sus fuerzas, y hacer que el adversario gaste las suyas lo máximo posible, porque sabe que contra la juventud no se puede hacer nada, es decir, es una pelea entre juventud y experiencia. Tras los primeros asaltos, Tom no ataca, solo se defiende e intenta gastar el menor número de fuerzas posibles. Después de varios asaltos, cuando Sandel ya está cansado, Tom empieza a atacar poniendo en práctica todo lo que ha aprendido durante estos años. Después de muchos asaltos, llega el último asalto, el definitivo. Conforme va avanzando parece que Tom ya tiene la victoria en sus manos, solo tiene que sacar todas las fuerzas que le quedan y emplearlas en un solo golpe, Tom intenta hacerlo; pero entonces recuerda ese bistec que tanto deseaba comer.


OPINIÓN:
Jack London en este relato nos muestra perfectamente lo que es el Realismo y las características que lo identifican. Por lo tanto, este libro me ha enseñado a entender perfectamente el Realismo. También nos muestra lo poderosa y lo fuerte que es la juventud, que hay que aprovecharla y no hay que rendirse ante nada.
Recomiendo este libo ya que es muy ameno y entretenido.

MARÍA JOSÉ S. 4º DE ESO